Sin jugar de análista político, es una lástima lo ocurrido el pasado 1 de marzo en la frontera entra Colombia y Ecuador, primero porque hubieron perdidas humanas, que aunque fueran parte de las FARC, grupo de terroristas y narcos que estan envenenando a Colombia, no deja de ser una desgracia. Por otro lado, la situación produce un rompimiento en las relaciones diplomáticas entre ambos países y le da alas a Chávez y a sus seguidores para seguir con su berberrea y su retorica. Para Chávez esto es una gran oportunidad para irrespetar a los presidentes que no estan de su lado y calentar el ambiente movilizando tropas a la frontera, mientras Ortega le aplaude a su papi Chávez secundandolo al romper relaciones con Colombia y Fidel dice que suenan campanas de guerra en Suramerica. Esperemos que pronto llegue la cordura y la calma y que las voces de estos mequetrefes no hagan eco, ya que, al final de cuentas, los que la pasan peor son los ciudadanos como nosotros que viven en esos paises.





